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 UN MUNDO SOÑADO EXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZ  María Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta. Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.  Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.  Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.  Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 60 cm
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53 x 74 cm
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40 x 50 cm
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60 x 40 cmUn mundo soñado.María Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Galería Materna y Herencia
50 x 40 cm
50 x 40 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
60 x 40 cm
60 x 40 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltame lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 50 cm
40 x 50 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 60 cm
40 x 60 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
60 x 50 cm
60 x 50 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 50 cm
40 x 50 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
50 x 40 cm
50 x 40 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 50 cm
40 x 50 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
50 x 60 cm
50 x 60 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
50 x 40 cm
50 x 40 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
60 x 40 cm
60 x 40 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que lasoledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Sumundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocoselementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimientosuspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posaquieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturasquiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá,tentándonos a descubrirlo en cada lienzo.Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan ununiverso imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisajeenigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
50 x 40 cm
50 x 40 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
 UN MUNDO SOÑADO EXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZ  María Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta. Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.  Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.  Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.  Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
UN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta. Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 60 cm
40 x 60 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta.Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 60 cm
40 x 60 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta. Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
53 x 74 cm
53 x 74 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardiasmetafísicas italianas de los treinta. Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
40 x 50 cm
40 x 50 cmUN MUNDO SOÑADOEXPOSICIÓN DE MARÍA ÁLVAREZMaría Álvarez (Valencia, 1974) pinta la soledad. La soledad con todo lo que la soledad tiene: ideas, recuerdos, sueños.. Sus personajes son un solo personaje. Su mundo es un solo mundo. Un decorado donde la vida se sintetiza en unos pocos elementos: arquitecturas, árboles, cosas... cosas que gravitan en movimiento suspendido, que recuerdan a esas imágenes de ahora en las que la gente posa quieta mientras la cámara va de acá para allá; cosas, árboles y arquitecturas quiméricas entre las que un pensamiento conceptual vaga también de acá para allá, tentándonos a descubrirlo en cada lienzo. Escaparates del soliloquio existencial, las obras de María Álvarez encarnan un universo imaginario más cercano al Bosco que a los surrealistas, un paisaje enigmático que, por su trazo y sobriedad compositiva, nos allega a las vanguardias metafísicas italianas de los treinta. Desde su primera exposición han transcurrido casi tres lustros, tiempo en el que la artista ha mantenido su iconografía y claves primordiales. La expresividad del silencio, la figuración estatuaria, el paisaje como metáfora existencial, el minimalismo y el aseo escénicos, emergen y perviven en sus creaciones, si bien la melancolía que inicialmente transmitían ha dado paso a un elocuente vitalismo.Verdaderamente, es un placer encontrarse con una obra que, valiéndose de las técnicas y la noción de la pintura tradicional, nos resulte tan próxima y contemporánea, tan conmovedora por cuanto refleja nuestro espíritu, y a la vez nos invita a detenernos y disfrutar. La propuesta es ante todo plástica, resueltamente lírica, sin duda más poética que intelectual.Pintura transparente, limpia y plena de autoría, que transmite al mismo tiempo belleza, misterio y emotividad. Ventana a un espacio en el que podemos reconocer nuestros paseos interiores por un mundo soñado, nuestro mundo.Desde el día 23 de noviembre al 13 de diciembre. Calle Ruiz de Alarcón, 27. Junto al Museo del Prado y Jardín Botánico.
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