90 x 76
90 x 76
92 x 65 cm
92 x 65 cm
92 x 65 cm
92 x 65 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
92 x 65 cm
92 x 65 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
73 x 54 cm
73 x 54 cm
45 x 73 cm
45 x 73 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
81 x 60 cm
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cm
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cm
90 x 76
90 x 76Los espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
81 x 60 cm
81 x 60 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cmEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
81 x 60 cm
81 x 60 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
73 x 54 cm
73 x 54 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
45 x 73 cm
45 x 73 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
81 x 60 cm
81 x 60 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
81 x 60 cm
81 x 60 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
81 x 60 cm
81 x 60 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
Los espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
Los espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
Los espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
Los espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
  Los espacios encantados de María Álvarez   Es evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.  Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.  Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.  Isabel Cajide
Los espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
92 x 65 cm
92 x 65 cmLos espacios encantados de María ÁlvarezEs evidente que María Álvarez no ha necesitado excluir de su mundo los elementos que hasta ahora lo ocupaban, encantados y libres, colocándose en lugares de referencia; pero en el camino que sigue actualmente se observa el deseo de conseguir los logros anteriores haciéndolos mas asequibles y todavía ligados a un proyecto surrealista que no puede o no quiere desdeñar, situando en primer lugar frutos, árboles y objetos en los que vuelca su atención obligando a los paisajes a integrarlos en sus espacios con asombrosa perfección en el lugar que la creadora les ha asignado.Y es aquí en donde cada centímetro que avanzan la autora resuelve el problema de la integración dedicándo- les unas tareas minuciosas, para que pinceles y colores cumplan su misión en el conjunto de la obra, logrando así unos resultados estéticos espectaculares que permiten un diálogo con los espectadores; historias que María ha escrito con sus pinceles de seda, sus manos obedientes y su imaginación.Si aceptamos este avance dentro de las definiciones que rigen en la Historia del Arte, la obra de esta pintora podría catalogarse como un propósito inteligente y decisivo en su consagración.Isabel Cajide
info
prev / next